Yo no me olvido

“Yo no dirijo más”. Con esa frase, hace unos meses, sentencio Caruso Lombardi su trabajo como director técnico. En aquel entonces jugaban Huracán y Tigre en el Tomas A. Ducó, estuve presente en la cancha, y el partido termino 2 a 1 para los quemeros(lo dimos vuelta en los últimos minutos). Les paso a contar lo sucedido. Recuerdo que ya en el primer tiempo a Tigre le anularon un gol después de que el juez de línea y el arbitro lo convalidaran ante la queja generalizada de los jugadores de Huracán y Mohamed. Entonces, se volvió con la sanción atrás y en ese momento empezó el delirio de Caruso Lombardi. Ni 10 policías podían contener la reacción digna de un persona con pocos jugadores...en la cabeza. Después encima al ver las imágenes confirme que se trataba de un tipo algo diferente a los demás. Para colmo, esa reacción desmedida de quien supuestamente tiene que dar una buena imagen obviamente derivo en serios incidentes en la tribuna visitante y posteriores gases (algunos lacrimógenos otros que vendía Caruso) que obligaron a abandonar el campo a los jugadores, para reanudar el juego recién pasado los 30 minutos. El DT de Tigre, que había sido expulsado, en un hecho de caradura trato de volver al banco. Sigamos con el relato. Ya en la segunda mitad Tigre se puso en ventaja recuerdo que con un gol en offside. Parecía que los tres puntos se iban para Zona Norte. Pero Huracán a falta de pocos minutos para el final, recibe un nuevo regalo del arbitro. Penal, y gol. Protesta grande del plantel de Tigre y se quedan con nueve (antes ambos estaban con 10). Con el empate consumado, y ya en la agonía del partido, Coyette decreta el 2-1 final para los de Parque Patricios. Y llego lo que todos esperábamos. La vieja y conocida hecatombe. Caruso apareció enardecido, y el mismo se supero. Lo del primer tiempo era una boludez comparado con esta nueva reacción. Lo agarro al arbitro de la remera y amago con pegarle. Después algo, algo eh, más sereno le recriminó al arbitro que el renunciaba y que el hombre vestido de negro era el culpable de que pierda su trabajo y no pueda mirar más a la cara a la familia. Encima, agregó que no IBA A DIRIGIR nunca MAS. Ojo, y no es que fue un momento de calentura nada más. Se la paso en todos los programas deportivos habidos por haber en la semana llorando. Creo que a los pocos partidos después estuvo sentado de vuelta en el banco del matador de victoria. Se nota, que un tipo de palabra no es. Y menos, que tiene orgullo. Y hoy, las vueltas de la vida, les cuento para los menos enterados, se encuentra dirigiendo a Argentinos Juniors y es la revelación del torneo Clausura. Entonces, al estar bien ubicado en la tabla y tener el aval de Maradona, los periodistas se la pasan chupandole el culo a más no poder. Que la promesa del DVD al plantel, que la promesa del televisor, que ensaya todas las jugadas en la semana, que es un ajedrecista. Basta. La mentira de este hombre se acabo hace tiempo. Hace mucho tiempo.

Gracias a la Redo por recordarme algunas cositas de este partido.

Publicadas porGuido a la/s 20:21

8 comentarios:

Fer dijo... 9:10 p. m.  

Sabes que, este tipo protagonizo este hecho y muchos más. Pero la gente que ve que va 5º y no vio nunca el ascenso dice "que fenomeo, un tipo serio y trabaja". Encima la unica forma de dar el salto de la B a la A es chupandole la pija a Maradona

fer dijo... 9:10 p. m.  

Caruso vende humo hijo de una gran puta!!!!! aguante all boysss

emi dijo... 9:13 p. m.  

los cagoooo caruso los cagoooo caruso los cagoooo

Anónimo dijo... 11:27 p. m.  

chorrooooooooooo

Flavita dijo... 12:07 a. m.  

A mi a la distancia me parece un gran técnico, pero no estaba enterada de este chifle que tiene. Eso de enardecer a la grada visitante me parece de mal gusto

Flavita dijo... 12:07 a. m.  

Asi que lo recomendo el diego, no sabñia...

Anónimo dijo... 12:35 a. m.  

el 1er vendehumo

Santiago dijo... 6:31 p. m.  

Yo, al técnico que más detesto es a Passarella. Es un llorón de mierda. Si el gol con la mano fuese de Quilmes estaría llorando a mares, pero como fue de River, todavía sigue saltando. Además sigue llorando por la herida de Boca (recordemos que era hincha, y se fue a probar, pero rebotó).

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